Diversas investigaciones coinciden en que una proporción considerable de los casos de cáncer podría prevenirse si se modificaran dos conductas ampliamente extendidas. Aunque los avances médicos mejoraron el diagnóstico y el tratamiento, la prevención primaria continúa siendo la herramienta más eficaz para disminuir la incidencia de la enfermedad.

El alimento que podría elevar el riesgo de cáncer de colon y muchos consumen a diario

Estos hábitos, sostenidos en el tiempo, no solo incrementan el riesgo de tumores específicos sino que impactan de manera general en la salud. Identificarlos, comprender su efecto y promover cambios sostenidos resulta clave para reducir la carga global de cáncer y fomentar una mejor calidad de vida.

La mayoría de los cánceres evitables están ligados a solo dos hábitos: cuáles son y cómo reducir el riesgo

En 2022 se contabilizaron casi 19 millones de nuevos casos de cáncer en el mundo, y aproximadamente el 38% se relacionó con 30 factores de riesgo que podrían modificarse. Entre los principales se encuentran fumar, beber alcohol, tener un índice de masa corporal elevado, realizar poca actividad física, consumir tabaco sin humo como el de mascar, una lactancia inadecuada, la contaminación del aire, la exposición a radiación ultravioleta, agentes infecciosos y más de una decena de riesgos laborales.

El tabaquismo encabezó la lista de factores prevenibles: estuvo presente en el 15% de todos los diagnósticos y en el 23% de los casos en hombres. Le siguió el consumo de alcohol, que explicó el 3,2% de los nuevos casos, es decir, cerca de 700 mil. 

Las infecciones participaron en alrededor del 10% de los diagnósticos; en mujeres, el virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo fue el principal responsable de cánceres prevenibles, especialmente de cuello uterino. El cáncer de estómago, más habitual en varones, se vincula tanto al tabaquismo como a infecciones asociadas con el hacinamiento, el saneamiento inadecuado y la carencia de agua potable.